miércoles, julio 30, 2008

Relax baritonal.

Las voces graves me relajan.

Y en estos momentos, en los que por razones personales y laborales necesito un poco de relax a la fuerza, voy a ponerme a escuchar arias de barítono o bajo.

Y pensando en ellas, no puedo evitar pararme en Verdi.
Porque tiene las dos arias que más me llegan:

Il balen del suo sorriso.

CCCC

CCCC

y, sobre todas, Ella giammai m'amò.

ddd

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Me hubiera gustado haber encontrado en Youtube una versión para barítono de la romanza final de El Huésped del Sevillano (Mujer de los negros ojos), pero sólo he encontrado de tenor:

vvv

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Y no se puede evitar la Tanzlied del Pierrot de Die Tote Stadt de Korngold, claro.

ddddddd

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Podría poner más, podría ponerme un recital de un solo cantante, pero prefiero ir intercalando voces. El caso es que mañana me grabo un cd con mis piezas favoritas.

¿Alguna sugerencia?

sábado, julio 26, 2008

Solución a la adivinanza

Aquí tenemos otro fragmento, esta vez ya de una versión cantada de la ópera para el cine:




La solución es:

TIEFLAND, de Eugene d'Albert,
que abrirá la temporada del Gran Teatre del Liceu de Barcelona después del verano.


Las fotos de la anterior entrada corresponden a la versión de Leni Riefenstahl de 1954 protagonizada por ella misma y con un perfecto conocimiento de las costumbres del Pirineo, como se ha podido comprobar.

La tengo en un divx en alemán, pero sin ningún tipo de subtitulación, y como yo a lo más que llego es a decir Produktionsbedingungen por culpa de Cecilia Bartoli (¿recuerdas?) casi que prefiero no tragarme la peli. Pero vamos, que tranquilamente podía ser una Carmen. Cómo era la Leni.

El vídeo que he extraido hoy corresponde a una versión filmada de la grabación de RCA-Eurodisc de Hans Zanotelli con Isabell Strauss, Rudolf Schock y Gerd Feldhoff de intérpretes. proveniente de una emisión televisiva de la ZDF, el vídeo se me corta justo en la escena final, pero bueno, tengo casi toda la ópera.


Más detalles sobre Tiefland, en el blog de Ximo (clic).

jueves, julio 24, 2008

Adivinanza

Estas fotografías corresponden a la adaptación cinematográfica de una ópera.



¿Adivináis de cuál?

lunes, julio 21, 2008

Idomeneo. Pues a mí me gustó.


Idomeneo, de Mozart
Teatro Real de Madrid
Sábado, 19 de julio de 2008


López-Cobos, Kurt Streit, Emma Bell, Bernarda Fink, Cinzia Forte, Francisco Corujo.

Creo firmemente que debo ser un alien. Y es que leyendo otras crónicas del Idomeneo de Madrid (clic o clic) yo no se si tuve la suerte de asistir a la función mágica o si realmente me tengo que replantear mis apreciaciones operísticas.

Porque vamos, tengo una opinión totalmente contraria a lo que he leído por ahí.

Y mira que a mí Mozart, por lo general, me aburre entre bastante y mucho, por lo general. Conocida es mi fobia absoluta al Così, las dificultades que tuve para que Le Nozze me entraran (ahora me encantan pero hace tiempo, uf) y los tijeretazos salvajes que le pegaría al segundo acto de la Flauta.

Espero que con el párrafo anterior los que hayan entrado buscando una crónica tradicional ya hayan salido espantados y lo suficientemente irritados.


Pues eso, a lo que voy. Que salí encantado de la función de Idomeneo del sábado y, lo que es más importante, con la sensación de haberme empapado de Mozart. ¿Que la orquesta no estuvo briosa y apasionada? Pues no, pero es que estamos hablando de clasicismo, no de ópera romántica, y de un dramón, no una comedia. Con final feliz, pero dramón al fin y al cabo.

Y, curiosamente, esta mozartcomunión la conseguí en el segundo acto, que encontré con el punto dramático justo y logrado. Y se disolvió un poco en el tercero. Justo lo contrario que opinan los demás. Ays.


También tuve la suerte de contar con el primer reparto, con un Kurt Streit estupendo. Por favor, un tenor lírico que no es el clásico gorrinillo chillón ni la máquina de coloratura perfecta que por mucha voz bella que tenga en cuanto se retira dos metros de la boca del escenario no se le oye. Chico, qué gustazo, disfruté de lo lindo con él.


Y luego, Emma Bell. ¿Dónde ha cantado esa señora que no la he oído yo en el Real? Qué Elettra. La Bell es capaz de transmitir el tormento y la inquietud que requiere el personaje (porque a Elettra la pintan como la mala, pero de mala no tiene nada la pobre, simplemente está enamorada del príncipe y todo se vuelve en su contra), y no sólo con una actuación escénica impactante, sino, lo que es más importante, con la voz. Su aria de despedida fue de poner los pelos de punta.

El resto bien, la Fink tiene un bello color de voz y gusto clásico cantando, y la Forte bueno, pues lo hizo. Es que su papel tampoco es que me llame mucho. Francisco Corujo cantó muy requetebién su aria y, por lo que he leído, mejor él que el titular Workman.

De la producción poco hay que decir. Es una mierda pinchada de un palo. No tiene perdón de dios, vamos. Y menos mal que estaban Fink, Streit y Bell para actuar, que si no ya hubiera sido de morirse. La tomé como si hubiera sido una ópera de esas semienconcierto, porque tela con el Luc Bondy y sus ideas.


Pero es que lo más llamativo era la ramplonería de los decorados. Vamos a ver, señores, que es coproducción del Real con la Scala y la Bastille. Los tres son teatros grandes, y en concreto los de Madrid y París tienen pisos altísimos. ¿Se han dado cuenta de lo rematadamente FEO que queda el que se vean los listones que sujetan los decorados por encima de estos? ¿Y el hueco entre la horrenda lona de fondo en la que estaba dibujado el mar y el suelo del escenario? Pero si veíamos las escaleras, las barandillas y las puertas por donde entraban y salían los personajes. Anda que...

No voy a entrar en el simbolismo de la plataforma móvil que hacía de templo, porque su explicación (muy profunda) tendrá. Pero vamos, que se han cubierto de gloria.

Después de unos aplausos más intensos de lo habitual para el elenco musical, se encendieron las luces. Y una voz en 5º piso soltó algo así como: "El director de escena, que salude. A que no hay narices". Esto de que sólo salgan en los estrenos nos quita jugosos momentos de algarabía en el gallinero, te lo digo yo.

En fin, que yo salí encantado, que no se me hicieron nada nada pesados los dos primeros actos juntos (con lo que soy yo para esas cosas) y que, desde luego, como dice mi amiga Miss Paris Morgan, como cierre de temporada, un lujo un broche.

Ni que decir tiene que me encantaría poner más fotografías, pero el web del Real, a la altura ya de la 5ª representación, aún no tiene nada colgado (clic), e incluso en la presentación de la ópera tiene aún a la Antonacci como la Elettra del segundo reparto. Ya les vale.


lunes, junio 30, 2008

Noche de verano en La Verbena de la Paloma


Bretón
Noche de verano en La Verbena de la Paloma
Miguel Roa.
Amparo Navarro, José antonio López, Marina Pardo, María José Suárez, David Rubiera, Federico Gallar.
Dirección escénica de Marina Bollaín.
DVD - Decca


Nuevo intento de actualizar la zarzuela por parte de Marina Bollaín. La primera parte vale, aunque la estética esté bastante trasnochada (almodovarismo de mediados de los ochenta, que está pasadísimo).

Las coplas de Don Hilarión.



La parte final incluye la Bomba de King África, una rumba de Lolita y las Dos Gardenias. La idea puede ser más o menos feliz. El resultado, pssssssssss... no. La unidad se pierde y queda bastante cutre. Las explicaciones de la directora de escena en la entrevista reflejan que su intención es asumible, pero queda como un pegote.


La Soleá



Me recordó por los decorados a la también fallida Verbena de la Paloma de los Comediants. Si hacemos una tabla comparativa... se podrían haber cogido elementos de las dos y haber hecho un buen espectáculo. La de Comediantas fallaba en la teatralidad de la zarzuela, que no había dios que se la creyese en su afán de eliminar todo tipismo (sin olvidar a la insoportable Lloll, qué señora más cargante). Sin embargo, la fiesta posterior en aquella nave industrial de Sagunto fue original, divertida, una pasada, muy disfrutable. La de Bollain acierta más en la parte teatral de la zarzuela (estilismos aparte, ya lo he dicho) pero luego mete una cutrez como fin de fiesta. Jo, un 50/50.

En el terreno musical, de todo, como en la botica de Don Hilarión.

Se puede ver, pero... ¿dónde están Vicente Parra y la Conchita Velasco?

sábado, junio 28, 2008

Un bolo


Roberto Alagna.
Recital Verdi.
Teatro Real de Madrid.
27 de junio de 2008.

Yo no sé si es que Alagna ha venido a hacer un bolo a Madrid, que no se ha esforzado, que no estaba en buena noche o que directamente ha perdido las facultades, porque el recital de anoche me ha dejado petrifi total, que diría Corredero.

Y me da rabia, porque de su Aida de Barcelona salí bastante contento.

Primera parte aburrida: ¿dónde está el tenor? ¿dónde los agudos? ¿dónde el legato? ¿A qué viene hacer el final coitus interruptus del Celeste Aida en un recital, bisarlo y volverlo a hacer igual pero más rápido? Perplejidad general y esperanza de que la segunda parte sea mejor. Aplausos de cortesía.

A todo esto, el director de orquesta masacra la obertura de la Forza y se dedica a ir a destiempo con coro y solista en cuanto tiene ocasión.

Segunda parte: el espíritu de Nana Moskouri flota en el ambiente y más de uno en el público corea los esclavos de Nabucco. La Traviata: bien la cosa mejora. Seguimos sin agudos pero por lo menos se muestra italianidad y buen gusto. Chasco: no canta la cabaletta, pese a estar anunciada en programa.

Y llega el Rigoletto y se arma. Amos a ver, Roberto, chacho, ¿es el Questa o quella apropiada para un recital? Como que no, ¿verdad? Todo lo más, para bises. Y si además en la segunda estrofa te marcas una especie de ladridos raros, lógico que la gente se enfade. No tardó el perpetuamente indignado de turno en mandarte al conservatorio ni la señora ofendida en soltar el temido "Viva Alfredo". Revoltijo en los pisos 4 a 6. Diversión asegurada.


Tras otra demostración de bravura (¿o era casi bestialismo?) por parte del director de orquesta, lo que más me gustó de la noche: Luisa Miller. Y lo que más rabia me dio también porque...

¿por qué coños hace muchísimo mejor las introducciones a las arias que las arias en sí? Qué ser, por favor.

Final con Otello. La voz se le pone culozumbona: la ensancha de abajo, vamos. Hace cosas monas pero el "un bacio" sólo lo salva la maravillosa música de Verdi, y es que hay que ser muy chapus para cagarla.

Aplausos de "vamos a ver lo que hace en los bises".

Y va y el coro empieza otra vez con Otello y el Esultate. Aquí hay que cantar y esforzarse, pero es un minutín. ¿Pero esto qué es? Segundo bis: canción siciliana (que por la cantidad de úes parecía que había traspapelado una partitura de su mujer entre las suyas). Tercer bis: Malagueña salerosa. Ya sí que me deja ojiplático perdido, porque es un bis para uno de esos recitales en los que el público ha aplaudido a rabiar y se ha producido esa química entre cantante y teatro que ya se le admite todo como colofón final, pero... ¿después de la poca pasión provocada sacarse eso? Vale, hacer los falsetes y controlarlos tiene que ser supermegadifícil y le salieron muy bien, pero de verdad que me dejó en el sitio.

El Otello:





Descarga (clic)

La malagueña:





Descarga (clac)

La calidad del audio es de teléfono movil, aviso.

En fin, quien me lea sabe que no soy de los que va a sufrir al teatro y a poner a parir todo lo que oye, y qué coño, no tengo que justificarme ante nadie, pero es que lo de ayer fue, prácticamente, un bolo (sin ofender a los naturales de la provincia de Toledo, ojo, que mi abuelo era de allí).

Malagueeeeeeeeeeeeeeeeeña salerosa.

miércoles, junio 25, 2008

King Kong, Marilyn y Norma Desmond


Věc Makropulos - El Caso Makropulos, de Leoš Janáček
Teatro Real de Madrid.
22 de junio de 2008




Cuando se ha disfrutado una función tan impresionante como aquella del Liceo de Barcelona con Anja Silja, y en una ópera no tan frecuente como ésta, no cabe más remedio que la comparación.

Y, sorprendentemente, prueba superada para esta representación en el Teatro Real con coproducción de la Bastilla de París.

La producción es posiblemente lo mejorcito que hemos tenido este año, que ha sido desastre tras desastre. Y los cantantes muy a la altura.


¿Que no me tocó Angela Denoke? ¿Y qué? Anna-Katharina Behnke estuvo soberbia. Qué claridad y qué potencia la señora. Ningún complejo de "segundo reparto", vamos. Se lleva todo el protagonismo y eclipsa a los demás. Mención también para la orquesta dirigida por Paul Daniel.


La escenografía recrea un ambiente de cine: el preludio está acompañado por un inteligente montaje cinematográfico en el que se mezclan imágenes de grandes estrellas incomprendidas: Marilyn Monroe, King Kong y la Norma Desmond de Gloria Swanson en El Crepúsculo de los Dioses.

Aun siendo más que discutibles las escenas en cuartos de baño (¿pa qué? Además, lo de las teles encima de los urinarios me recordaba a la discoteca Metro de Barcelona y no pude evitar una risita), la escenografía es bastante espectacular y viste mucho la ópera. El final, con reminiscencias una vez más de Marilyn y William Holden en Sunset Boulevard, fue sobrecogedor.


Aviso a navegantes: dos horas seguidas, sin descanso, así que a llegar pronto, que si no no te dejan entrar; y despejadito, que se puede hacer un poco pesadita (tengo que averiguar quién es el ronquiditos Feber que se sienta cerca de mí).


El teatro registró muchos huecos, aprovechados por la señora de la derecha para trotar por encima de las rodillas de toda la fila y colocarse un poquito más centrada (es una mujer algo descentrada). Pero es que tres cuartos de hora después de que terminara la función empezaba el España-Italia, con la mitad del país de los nervios (doy fe).


Ah, la web del real por fin incluye fotos y el programa de las óperas en pdf. Ya iba siendo año.

Mira

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