viernes, marzo 09, 2007

El Barbero de Sevilla y Bohemios

Zarzuela:

El Barbero de Sevilla, de Nieto y Giménez + Bohemios, de Amadeo Vives.
Teatro de la Zarzuela, Madrid, 8 de marzo de 2007.


Pues no conocía yo la zarzuela EL BARBERO DE SEVILLA salvo por la popular polonesa "Me llaman la primoro-o-o-sa" y me sorprendió para bien, es un sainete de enredo de comedia clásica, es decir: personajes cómicos rodeando a pareja pánfila.

Pero más me sorprendió por la música, que tiene referencias operísticas aquí y allá: Lucia, Faust, Dinorah, Barbiere... Un divertimento muy entretenido.

Teatralmente, la labor del director de escena es fundamental, porque se puede caer en la típica mamarrachada rancia (tipo Moreno, vamos a entendernos todos) o hacer algo dinámico y ocurrente, como así fue.

Aunque hubo momentos que no me convencieron (como el de la polonesa), brilló la chispa de la imaginación en otros, siendo la presentación de La Roldán rodeada de abanicos de marabú la más lucida. Un pasote.

Vocalmente la cosa estuvo muy apropiada: la mejor fue una deliciosa Ruth Rosique haciendo de "la de Lirio". Milagros Martín, con la voz ya un poco así, le puso su toque a "la Roldán"y el resto muy correcto, con Charo Reina, que no canta mucho pero que estuvo muy bien haciendo de madre de artista. Bien la orquesta, y ojito que en esta zarzuela es muy fácil sonar a banda de pueblo.

En el vídeo (que se lo copio a Mei), la pieza más conocida de este Barbero.



Otra cosa fue BOHEMIOS.


Y es que mira que da rabia que una zarzuela con una música tan preciosa tenga ese libreto tan trasnochado y cursi. Una cosa es escuchar en casa lo de "Mudos testigos de mis amores son estas flores de tu jardín" y otra que te lo canten en el teatro. Hombreeee, que clama al cielo.

Vale, los libretos y argumentos de ópera y zarzuela son absurdos, pero es que Bohemios llega a sonrojarme de lo patético que es. Los cinco minutos finales, con el dúo de los árboles, el río, los amores y las flores, son bochornosos.

Menos mal, ya digo, que la música es una maravilla, y eso lo suple todo. Además, aquí la orquesta estuvo lucidísima, especialmente en los intermedios, donde se suele descontrolar mucho.

Ruth Rosique volvió a estar estupenda, aunque una soprano con algo más de cuerpo vocal no le hubiera venido mal a la obra. No hizo el agudo opcional en su romanza, que conste.

Ángel Rodríguez salva la parte de Roberto, pero por ahí sí que no paso: ¿qué es eso de que nos escamoteara el agudo más lucido de la primera escena bajándolo una octava? ¿Es también un agudo opcional, se ha quitado de la edición crítica? Queda rarísimo. Me mosqueó.

Enrique Ruiz del Portal cantó su enésimo Víctor estupendamente, y el pequeñín Javier Galán -tremenda voz, el protagonista de las zarzuelas del Español- se llevó una merecida ovación por su imponente intervención en el coro de bohemios.

El resto, en un nivel mucho más bajo: Gracioso el Girard pero poco más. Escasas las grisetas y muy decepcionante la Pelagia (para dos frases que tiene).

La dirección de escena no pudo hacer mucho con tamaña sosería de obra, teniendo algún detallito cómico para animar. Los decorados quisieron huir del cartón piedra habitual de esta zarzuela, y optaron por la sencillez: sencillez aceptable en el primer cuadro, interesante en el segundo (con unas transparencias que hacían curiosos efectos y hasta una nieve digital) y... pobretona y cutrilla en el tercero.

Buena noche: mejor el Barbero que Bohemios en todos los sentidos, pero muy agradable todo. Además, con eso de que no tienen fragmentos archimegaconocidos (salvo la primorosa), ¡¡¡ EL PÚBLICO NO TARAREABA !!!

Editando: Aquí incluyo un vídeo de la película que se hizo en 1969 con la imposible Dianik Zurakowska como protagonista. Ojo al estilismo capilar y al vestuario. Gloriosos. En la escena final se gastaron metros y metros de nylon amarillo para hacerle la peluca a la señorita. Tremenda.

Mira

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