miércoles, marzo 07, 2007

Cavalleria Rusticana. Teatro Real. Madrid 2007.

Lo sé, tendría que haber escrito mis impresiones hace un par de semanas, pero entre lo liado que he estado, que la iban a echar en la tele, que quería poner algún fragmento y lo confundido respecto a esta producción del Real, en la que pesaba más mi pasión por Cavalleria que los resultados artísticos en sí, he preferido esperar un poco.

Voy a ponerme un poco telegráfico:

Producción y orquesta: ambas sobrias, contenidas, estáticas tirando a sosas, como queriendo no pasarse en dramatismo, impusieron un tono excesivamente solemne a la ópera.

Violeta Urmana: inmensa, soberbia Santuzza. Quizás no todo lo desmelenada que podría, quizás encorsetada por la producción.

Vincenzo La Scola: reservón. A momentos se ahogaba para luego soltarlo todo en el agudo. Excesivamente esforzado. Correcto Turiddu.

Marco Di Felice: Estupendo Alfio.

Dragana Jugovic: Al principio me pareció una voz rara. Oída en detenimiento, es n despropósito como Lola. Pero está buena, y da el papel (físicamente).

Viorica Cortez: Desgastadísima, pero bueno, el papel es de vieja, como dicen por ahí.

Decorados: Una cantera que se supone que es la plaza del pueblo (un teatro griego, según el director de escena). A la pobre Snatuzza la tienen escondida en un agujero durante casi toda la ópera. Momento ridículo: una procesión de flagelantes. Por lo demás, simplemente sosa.

A disfrutar:
Primera parte

Segunda parte

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Mira

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