lunes, noviembre 16, 2009

El rey Roger


Król Roger, de Karol Szymanowski
Teatro del Liceo
Barcelona, viernes 13 de noviembre de 2009.

Scott Hendricks, Anne Schwanewilms, Will Hartmann, Francisco Vas, Jadwiga Rappé, Daniel Borowski.

Josep Pons / David Pountney


Yo me intento engañar a mí mismo poniéndome la ópera como excusa para pasar el fin de semana en Barcelona pero este finde pasado la verdad es que no ha sido la excusa, ha sido el argumento, y bien que ha merecido la pena.


Król Roger es una ópera rara. No es que sea de esas imposibles de digerir, pero hay que estar pendiente, receptivo e intentar meterse dentro de la ópera para disfrutarla. Con todo lo pedante que es la palabra no hay otra que mejor defina la música del rey Roger: cromatismo.

Mil colores son los que hay en una partitura que juega con el orientalismo, que oscila entre lo tonal y lo atonal, que trae reminiscencias de Ravel, de Debussy, de Richard Strauss, y que tiene una instrumentación riquísima. Rara como ella sola, pero bella, bellísima música.


Hay una grabación de Simon Rattle para EMI de hace 10 años que es una maravilla. Sin llegar a esos niveles, la orquesta del Liceu de la mano de Josep Pons estuvo realmente bien, consiguió sacar mucho, consiguió envolverme en la ópera, y una vez metido dentro olvidarme de las absurdas ínfulas del libretto.


Porque vamos, uno sale con la sensación de "no sé qué narices me quieren transmitir, pero me da lo mismo". Es el enfrentamiento entre la razón y la tentación, el cristianismo y el paganismo, la templanza y el hedonismo... todo machacadito con mucha tensión sexual.


El decorado está formado sólo por unas escaleras a modo de teatro griego (se supone que la obra se basa en Las Bacantes de Eurípides) y un prodigioso juego de luces. Suficiente para crear todas las atmósferas necesarias. A mí me pareció muy bien, y la dirección escénica de cantantes, excelente.


El rey Roger de Scott Hendricks reflejó todas las incertidumbres del personaje, con un esfuerzo físico notable. Sí, Pountney hizo cantar a los cantantes de espaldas, tumbados, escondidos, moviéndose y saltando. Un despropósito para los pobres cantantes, pero yo, como soy espectador, disfruté un montón.


Scott Hendricks tiene una voz más que suficiente para el papel, lo cargó de expresividad y potencia. Estupendo. Y además, tiene su puntillo sexy-morboso así calvito y tal. Roksana fue la indeletreable Anne Schwanewilms. Deliciosa. Recuperada de alguna afección que le hizo cancelar funciones y no estar al 100% en el estreno. Altamente satisfactoria. El pastor de Will Hartmann estuvo más tirante y en los límites, pero bien. Francisco Vas estuvo más que cómodo con la tesitura del Edrisi y se pudo lucir. El arzobispo y la diaconesa sólo dicen unas frases, pero la voz de Jadwiga Rappé era un chorro potentísimo.


Salí con un muy buen sabor de boca y a la espera de que Mortier nos lo traiga a Madrid con, esperemos, otra producción.


El rey Roger en el Teatro Real de Madrid
Argumento de Król Roger
Hoja informativa
Página del Liceo


3 comentarios:

  1. Me alegro que disfrutaras, a mi me encantó.
    Seguramente Mortier os traerá la versión de la ONP, que fue el último montaje de su era, en Paris.
    La he visto por tele y no me gusta nada. Si la del Liceu no se entiende, se intuye, la de Paris, ni flowers.

    ResponderEliminar
  2. Parece una linda puesta.
    No conozco la obra, pero en Alemania se está haciendo bastante seguido; ahroa, en Bonn por ejemplo. (Quiero decir dentro de ciertos parámetros; tampoco tan seguido como "Flauta mágica").

    ResponderEliminar
  3. Yo estuve ayer, el último día de representación, y también la disfruté mucho. La producción me gustó un montón, muy espectacular.

    ResponderEliminar

Deja un comentario, hace ilu, hombre.

Mira

Blog Widget by LinkWithin