miércoles, marzo 20, 2013

Roberto Grubereux

 
Joer, dos semanas ya y sin haber comentado nada del Roberto Devereux de Donizetti en el Teatro Real con la Gruberova de protagonista absoluta.
 
Y mira, estuvo mucho mejor de lo que me esperaba, que yo no soy nada mitómano y lo de escuchar bravear desaforadamente a alguien por la carrera que ha tenido en vez de por lo que hace en ese momento siempre me ha puesto un poco delosnerves.

Porque hay que ver la Grube cómo se defiende a sus 66 años, que se dice pronto.
La señora estuvo bárbara.
Vale, sí, la voz está lógicamente avejentada, pero si en algo es maestra doña Edita es en técnica, y eso no se le puede discutir, y sabe salvar toda la parte con brillantez.
¿Que no tengo graves? Pues hago una cosa que no es ni cantada ni hablada, sino casi "vomitada" pero que queda muy expresiva. Y luego está el uso y abuso del messa di voce, el atacar en pianissimo para luego coger la nota y ya, cuando la tiene cogida, la abre hasta el forte y luego vuelve a apianar. Esto es de un efectismo total pero bueno, es su forma de cantar desde hace muchos años. Y, desde luego, a mí me ha gustado más en este Devereux que en la Lucia que cantó en este mismo teatro hace una docena de años, donde la vi mucho más amanerada.

Pero, sobre todo, la Grube estuvo valiente y arriesgada, echando el resto. Nada de remilgos a la hora de abordar los agudos. ¿Que no salen perfectos ya? ¿Y qué? Es ese punto lo que le da la genialidad que la coloca entre las grandes.

A su lado, José Bros, estupendo de volumen, de timbre y metido completamente en el estilo belcantista. Una gozada poder oírlo. ¿Que estuvo algo apretado arriba? Vale, mejor eso que un tenorino caprino durante toda la ópera.


La mezzo es Sonia Ganassi, ya también muy conocida en el terreno del belcanto, donde mejor se maneja. Timbre velado pero muy brillante arriba. Y mucha expresividad. Muy bien.

Ay Vladimir Stoyanov de Duque de Notttingham. Llega, nos hace una cavatina espectacular con su bella voz baritonal que nos deja petrificados... pero luego en cuanto tiene que subir se le ahoga la voz y le desluce todo lo que ha hecho antes. Regulín.

Muy buenos los cuatro secundarios y en su sitio el coro.

La orquesta me dio un susto. Andriy Yurkevych se puso como loco en la obertura. Vamos, que sólo faltaron las bailarinas para que pareciera un cancán. Y le cogió gusto a subir el volumen, porque en cuanto podía metía una tralla que no es normal. De acuerdo, así anima, pero se pasó.

La dirección escénica... ah, espera, que fue una versión en concierto. Da igual, es una ópera en la que no ocurre prácticamente nada. Los cantantes interactuaron entre ellos e interpretaron sus roles. Total, si se hace escenificada lo único que iba a cambiar es que nos hubieran puesto unas ruinas, un arquito simulando un castillo o, si ya nos ponemos "modernas", un cubo, una escalera y un juego de luces rojas.

Vamos, que una noche de éxito con diva de las clásicas a la que se aplaudió a base de bien y con razón.


Gaetano Donizetti
Roberto Devereux
Edita Gruberova (Elisabetta), José Bros (Roberto Devereux), Sonia Ganassi (Sara), Vladimir Stoyanov (Nottingham), Mikeldi Atxalandabaso (Cecil), Simón Orfila (Raleigh), José San Antonio (paje), Ivo Stánchev (sirviente)
Andriy Yurkevych
Teatro Real de Madrid, jueves 7 de marzo de 2013

2 comentarios:

  1. A mi me ha encantado cantarlo, jajaja. Por los vestidos veo que estuviste en la segunda función, que estuvo bien, pero es que la primera estuvo fantástica.
    Mañana vamos por Pescadores de Perlas, a ver que te parece.
    A mi las versiones concierto me están gustando mucho, me parece que este año son lecciones de canto.

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  2. Anónimo2/8/13 18:01

    Las versiones concierto son geniales para algunas óperas.
    Aunque, visto como son algunas puestas en escena, preferiría una versión concierto.
    :-)

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Deja un comentario, hace ilu, hombre.

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