jueves, septiembre 09, 2010

¡ Pues empezamos bien la temporada !


Empieza la temporada con una de mis óperas favoritas, el Onegin de Tchaikovski. Bien. Perfecto porque la anterior terminó con otra de ellas, Die tote Stadt. (El Boccanegra no lo cuento porque no fui, que por mucho Verdi, Domingo y Gheorghiu es una ópera que no soporto, me aburre y aplatana cosa mala).

Así que iba yo anoche tan contento y pizpireto al Teatro Real dispuesto a disfrutar de una producción traída al completo desde el Bolshoi de Moscú y que tenía muy buena pinta.

Pues no: Ay madre qué aburrimiento y qué poca calidad.

Sinceramente, creo que los rusos están haciendo bolos por el extranjero y lo que han traído aquí ha sido un elenco de serie Z bastante chungo. Yo no sé si el primer reparto (el que tiene a Mariusz Kwiecien y Tatiana Monogarova) estará más decente, pero lo que es el segundo es de baratillo total. A excepción de la Tatiana de Ekaterina Scherbachenko, el resto era para echarse a temblar: un Onegin gruñón, un Lenski caprino (que sí, que era muy mono, pero nada más) y el resto totalmente inane.

Y la orquesta. Por favor qué manera de pasar como una división de tanques rusos sobre la partitura. Y encima desajustada. Toda la fuerza melódica de la ópera desapareció por completo. Los tiempos, lentísimos, se cargaron la escena de la carta y las arias de Lenski y Gremin. Sólo pareció estar a gusto en las escenas de baile, en las que, por cierto, no había cuerpo de baile :-)


La producción tiene muchos aciertos pero un fallo fundamental: está escondida en lo más profundo del escenario, a varios metros de la boca del teatro, y encima casi todo sucede al fondo, con lo que no hay ninguna proximidad al espectador.

El decorado es el mismo en todos los actos: un salón con una mesa elíptica gigante omnipresente durante toda la ópera. Los dos primeros actos, unidos, son una fiesta constante en casa de Larina en la que anfitriona e invitados se ríen, se ríen y no paran de reirse. Irritante. En el tercer acto el decorado es el mismo, pero todo tapizado de rojo. Un cruce entre salón de banquetes de boda Lord Winston y la cena del capitán Stubbing en Vacaciones en el mar. La iluminación, en todo momento, fantástica: auténtica creadora de atmósferas.



Los únicos personajes definidos son Tatiana y Lenski. Son dos freakies, cada uno en su extremo, que se comprenden. Lenski es el payaso animador de eventos a quien nadie toma en serio. Incluso le adjudican los insoportables cuplés de Monsieur Triquet (destrozados por la voz del tenor y la lentitud de la orquesta). Y Tatiana no es la soñadora atormentada que habitualmente nos pintan, sino que parece estar al borde del retraso mental -al principio- y el desequilibrio mental -al final-. Divinísimo, eso sí, el peinado a lo Tippi Hedren (la abuela de Estela del Carmen, para los que no se ubiquen) que le colocan en el último acto.


Los puntos que me gustaron de la producción: el final de la escena de la carta, el duelo/no duelo, la manera de incluir los cánticos populares y los cuplés de Triquet del primer acto (que normalmente son un pegote) y todo el acto final.

Sinceramente, recomiendo la visión en DVD de esta producción para apreciar los aspectos positivos, porque creo que teatralmente es interesante; pero en directo, y en el Real, no, a no ser, como ya he dicho, que el primer reparto pueda levantar la función.



Eugenio Oneguin (Евгений Онегин, Yevgeni Onegin)
Tchaikovksi
Teatro Real de Madrid, 8 de septiembre de 2010
Vladislav Sulimsky, Ekaterina Scherbachenko, Andrew Goodwin, Oksana Volkova, Alexander Naumenko.
Dmitri Jurowski / Dmitri Tcherniakov





4 comentarios:

  1. Supongo que el Real habrá comprado el "pack" porque le salía más barato que contratar a todos por separado.

    Los rusos son mucho de salir de giras con distintas compañías pero no todo tiene la calidad que debería.
    Amén de que los suelen hacer trabajar como burros y muchos tienen ya la voz destrozada.

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  2. Según escuché el otro dia en la tele parece ser que están de obras en el Teatro Bolshoi, y aprovechan para salir de gira por Europa, asi que tiene pinta la cosa de "ya que no tenemos teatro vamos a sacar unos eurillos por ahí"

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Que me he líado con el teclado en el primer comentario...Coincido contigo en todo y valga para el primer reparto, estuve dos días el 7 y el 9, que cuando compré las entradas no venía especificado quien cantaba y no cambia gran cosa tu descripción de la mía. Tatiana y Oneguin pase, sobre todo Kwiecien que tiene una voz muy bonita, pero acaban devorados en la mierda de escenografia que han montado allá al fondo. El día del estreno protestamos unos cuantos, pero el jueves todos encantados. En fin que para gustos colores, aunque en mi opinión la ópera esta llena de coprófagos.

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