jueves, noviembre 06, 2008

Sor Yeyé pasada por Händel


Händel
Il trionfo del Tempo e del Disinganno
Isabel Rey, Anna Bonitatibus, Romina Basso, Kobie van Rensburg.
Paul McCreesh.
Teatro Real de Madrid, miércoles 5 de noviembre de 2008.


¿Te acuerdas de la película de 1967 Sor Yeyé?
Comenzaba con una chica alegre y festera que tras una noche de marcha decide meterse a monja.
Básicamente, ésa es la historia de El Triunfo Del Tiempo Y Del Desengaño, de Händel, o por lo menos de la producción que hemos visto en el Teatro Real esta noche, pero sin Hilda Aguirre.


Bromas aparte, después de la primera parte de esta función me he preguntado: ¿Para qué coño le meten escenografía a un oratorio en el que NO SUCEDE NADA? Que sí, que argumento tiene, pero suceder, lo que es suceder, no pasa nada.

La idea de la producción de la Ópera de Zurich es buena: hacer transcurrir la acción en el Chicote o cóctel bar similar. Los decorados son bellos y trabajados (me recordaron a aquel Rigoletto mafioso de la ENO, ¿te acuerdas?), el vestuario es de lujo, hay multitud de figurantes, hemos tenido de todo: mafiosos, monjas, niños, camareros, un organista barroco, una boda, un desfile de modelos... ¿y todo para qué, si el peso musical de la obra lo llevan los cuatro solistas exclusivamente en una sucesión de arias sin fin?

En fin. Bonito, lo que se dice bonito, sí, mucho. Pero ahí se queda, en una apuesta estética. En la segunda parte ha habido un poquito más de chicha y afortunadamente las dos escenas finales (del Placer y la Belleza) han resultado creíbles dramáticamente y francamente sobrecogedoras. Pero vamos, que se puede vestir Semele de ópera perfectamente, ¿pero Il trionfo???


Bueno, consideraciones escénicas aparte, Il Trionfo es puro Händel. Al que no le guste acabará harto y al que le guste... pues depende, porque se puede hacer un poquito largo de más. Es un aria, y otra, y otra, y otra (oh, un dúo), y más aria... Yo he reconocido 3 arias que Händel después usaría en óperas posteriores, pero seguro que hay más.

Me ha sorprendido para bien la Orquesta Sinfónica de Madrid, porque cuando leí que no se trataba de instrumentos originales me temí lo peor. Pero ha sido llevada estupendamente por el señor McCreesh, en una versión reducida de número, claro. Muy bien.


De los solistas, el Tiempo me ha gustado pichís pichás (por el timbre ese tan particualr de los tenores especializados en barroco) y el resto han estado maravillosas.

Romina Basso (El Desengaño) tiene una voz preciosa, un timbre de esos oscuros y pastosos que llenan la sala y aparte sus agilidades. Su parte no es muy extensa, pero me ha encantado.


Anna Bonitatibus (El Placer) no tiene una materia prima tan fresca, pero jooooder, qué manera de expresar, tanto en las partes más líricas como en las arias de bravura. Aparte, empastaba a la perfección con Isabel Rey. Estupenda.

Isabel Rey (Sor Yeyé La Belleza) en la primera parte me parecía una voz demasiado madura para el papel. Brillaba en los agudos pero después se oscurecía mucho en la zona grave. En la segunda parte se me han quitado los prejuicios. El final ha sido totalmente extático. Una delicia.


Vamos, que globalmente el invento me ha gustado. Que hubiera pasado totalmente de la escena pero reconozco que queda bien y en la segunda parte funciona, y que el nivel artístico me ha parecido muy alto.

Hace 4 años se representó este oratorio de Händel en el Teatro Real de Madrid, en el marco del festival de verano, dirigido por Mark Minkowski, en versión concierto, con unos Musiciens du Louvre bestiales y un nivel canoro algo irregular .Recuerdo particularmente floja a la Cangemi haciendo de Belleza, por muchas lágrimas que le afloraran al final. También estuvo la Bonitatibus y Natalie Stutzmann (creo).

Te dejo con el final a cargo de Isabel Rey hace 5 años, en esta misma producción. Hasta la próxima.

6 comentarios:

  1. Es que hay cosas que ni la escena las salva si no son enjudiosas dramáticamente...además la cuestión barroca de recitativo+aria+recitativo+aria+dúo para expresar los distintos estados de ánimo puede ser muy poco interesante desde la acción. O el regista salva la cosa.

    A mí me gustaría ver más Cavalli, Scarlatti, y otros antes que Händel en la programación habitual de los teatros.

    Y la simlitud de argumentos operísticos con películas bizarras es real y pertinente...habría que ponerse a investigar...

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  2. Muy jevi lo de la Yeyé, juas!
    Es verdad que se empeñan, con ese rollo del conceptualismo, en hacer cosas que noooo, nooo, noooo... Un oratorio, que además ni es sacro, en escena es un mamarracho tan grande como al que se le ha ocurrido... Pero bueno, la música del Trionfo es exquisita... aunque donde haya una Semele, quíteme de allá esos coños. HALA.
    Y a ver si hago tu taggamiento, mardito!

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  3. Pues el concierto de Chucho y Bebo Valdés del Festival de Jazz de Madrid, lo van a hacer con esa potita escenografia, en el Real. Desde luego mucho más apropiado que para el oratorio. ;-)

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  4. ¿Isabel Rey cantó con el reparto B, está en el reparto A no?

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  5. Mira, yo he visto ya tres veces, TRES, El Tempo etc y tengo suficiente. El año pasado, para rizar el rizo, la escuché a TRES voces en lugar de a cuatro, que ya es decir (con Stutzmann y Bicciré, bien ambas). Cierto que siempre la he visto en formato oratorio, nunca escenificada, pero vamos, no me pica la curiosidad; si me entra mono, me pongo una selección de arias en casita y listo. Y mira que me gusta Haendel,pero es que por mi tierra no "echan" otra cosa, leñe.

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