domingo, enero 28, 2007

Don Carlós en el Liceo y en francés.

Don Carlos , Verdi, versión francesa de 5 actos, un sueño y un show. Liceu de Barcelona, 27 de enero del 2007.

Mensaje provisional copiado del que he puesto en el foro de Ópera Actual. Ya lo editaré y le iré poniendo fotos:

Menuda la que se ha armado en el Liceo. La verdad es que hay gente pa to, pero el griterío y escándalo que se montó el sábado hacía mucho tiempo que no lo veía. Bajo la defensa del respeto al autor han saltado los exaltados de costumbre a pegar voces indignadísimos contra de la puesta en escena. Que si se muere la ópera, que si perdón maestro Verdi (así de ridi, sí) y catástrofes por el estilo. Muy divertido.

Era una función fuera de abono, o sea que nadie estaba obligado a verla por estar incluida en el pack anual. Y ya al comprar la entrada si se hacía por teléfono te avisaban de que era la versión en francés de 5 actos y con una dirección escénica poco convencional. El aficionado que comprara su entrada por internet imagino que sabía por dónde iban a ir los tiros, así que ya son ganas de gastarse el dinero para cabrearse por gusto.

La puesta en escena tenía su tela: Primero, dos horas y cuarto seguidas con un único decorado de tres paredes blancas y muchas puertas. Si hay buenos cantantes a mí me da un poco igual, porque Don Carlos es un operón que aguanta lo que le echen. Y se me pasó volando.

Muy bueno el vestuario y muy buena la dirección de los cantantes como actores por parte de Konwitschny, llena de detalles. La España del XVI era negra, y la princesita francesa, correteando alegremente por los bosquecillos, tiene que cambiar su vestidito rojo por la tortura del vestidón negro y la gola.

El sustituir el ballet por un interludio extemporáneo originó los primeros abucheos. A mí me resultó muy divertido y además escenificaba a la perfección lo que podría ser el sueño de la princesa de Éboli: es feliz, se ha casado con Don Carlos, que es un fracasado, y hace todo lo posible por agradar a sus suegros, Philippe y Élisabeth. Y aunque las cosas no salgan como deben, ella siempre tiene la solución: ya sea poniendo el himno nacional en el tocadiscos o sacando el whisky cuando hace falta. Ella controla. Graciosísimo el detalle de la gitana en la chimenea (pobres gitanas, ahora que las teles son planas no hay donde ponerlas).

En el siguiente entreatco, el follón padre. Una presentadora, la Lloll (afamada actriz estrella en Cataluña completamente desconocida fuera de allí), anuncia la llegada de los reyes de España para un espectáculo pirotécnico. El auto de fe se traslada a un cóctel elegantísimo y la voz del cielo es ... Marilyn Monroe. Bueno la que se armó. Ya no fueron sólo abucheos sino un griterío desgañinante. En los pasillos, desquiciados ofendidos levantaban la voz para que no sólo les oyeran su sufrido grupo de amigos, sino el resto del teatro. Una risa. A ver, fue una boutade, vale, pero con gracia y con sentido. No es para tanto, no exageren, ya pasó, ya pasó,. No soy yo amigo de rasgarme las vestiduras y reconozco cierta satisfacción malsana cuando veo cómo algunos fundamentalistas se desesperan (mea culpa) y se ponen iracundos, pero vamos, que no era para tanto.

En mi zona (4º piso) yo estuve aplaudiendo tranquilamente. Mi compañero de butaca braveando. Y detrás había un par de personas abucheando con intensidad y otra señora aplaudiendo también. Y nadie se peleó ni se insultó ni se dijo una palabra más alta que otra, y estábamos codo con codo, así que eso que cuentan algunos de batalla campal entre el público es muy exagerado. Y lo mismo con lo de que hubo más abucheos que aplausos. Falso. Lo que ocurre es que a los que abuchean se les oye más.

Terminó la ópera ya con la escena convenientemente convencional (vuelta al blanco) con una hora y media fabulosa, estupenda. Muy buena idea eso de mantener a Éboli permanentemente en escena en el cuarto acto. Y mágico el ensoñamiento del dúo final de Carlos y Élisabeth -lástima que Farina ya la había cagado antes y por muy bonito que lo hiciera tenía la público en contra-. Muy flojo, mucho, el final.

Disfruté, y mucho, de la ópera, de la escena, de los cantantes y del show montado en el público. No entiendo cómo no se ha incluido este título en el abono. ¿Por conservadurismo? ¿Es peor esta puesta en escena que aquel horror de los bloques negros del anterior Don Carlo del Liceo? ¿O de otros bodrietes que nos ha tocado sufrir?

He hablado de la puesta en escena antes que de la ópera en sí, pero es que fue lo más chocante, y si lo hago al revés, nadie llega a leer hasta el final. Sigo con lo mío.

Don Carlós: Qué descubrimiento la ópera en francés. Siendo franco, conocía sólo el dvd de Alagna/Mattila/Meier/vanDam/Hampson y sólo fragmentos. Mi sensación era de extrañeza al estar oyendo por una parte una ópera nueva y por otra algo que ya conocía, las dos mezcladas. El texto en francés me suena más distante, más suave, más lento si acaso.

Maurizio Benini llevó la orquesta estupendamente, nada que ver con ese aletargamiento desesperante que me pareció la Manon Lescaut.

Cantantes.

Franco Farina pagó el ser el más flojo de todos. Hizo cosas muy, pero que muy bonitas, pero la voz es justa de potencia y cuando tiene que subir el volumen se despendola. Le quedó un Don Carlos discretito y muy, muy blando. El problema lo tuvo en los actos cuarto y quinto, cuando empezó a írsele la bola de una manera escandalosa, pegó unos gallos y se cargó la actuación. Ya no pudo arreglarlo con el precioso dúo final. ¿Resultado? Abucheos desgañitantes, pera mi gusto exagerados. Recordemos otros tenores a los que hemos sufrido -de verdad- como Don Carlos tanto en Madrid como en Barcelona en los últimos tiempos (Lima, Fraccaro).

Adrianne Pieczonka tiene una voz muy bonita, que corre con una facilidad tremenda. ¿Su problema? El volumen. Fue una Élisabeth dolorosa y sufrida, pero le faltaba garra para que me llenara vocalmente. Afortunadamente, se debió guardar la fuerza para el 5º acto, y me dejó helado con un "Toi que sus le néant des grandeurs de ce monde" espectacular y un dúo posterior precioso. Se ganó la ovación con ese acto. Por lo que leo, en los ensayos precios estaba tocada de la garganta, así que se le perdona el que anduviera justita.

Halfvarson no me gustó mucho como inquisidor. Voz ya muy cascada, pero interpretación bastante buena. Muy bien el monje y muy graciosa pero muy descolocadita Eliana Bayón como la voz del cielo.

Giacomo Prestia estuvo muy bien como Philippe. Este rey es menos duro que el italiano, duda un poco más. Para mí que le supo dar ese toque de monarca autoritario atormentado por acontecimientos que no puede controlar. Exquisito para mi gusto en su Elle ne m'aime pas, pero también es que es una de mis arias favoritas.

Y qué decir de Álvarez, qué preciosidad de timbre, lejanos, lejanísimos ya esos problemas de entubamiento de hace años. Parece que el personaje del Marquis de Posa está hecho para él. Además, para mí que disfrutaba y se recreaba pronunciando el francés. Una pasada.

Y la triunfadora indiscutible de la noche: Sonia Ganassi. Sorprendido. Primero, porque sólo la he visto dos veces: una como una muy buena cenerentola y otra como una Donna Elvira menos que regular y con unas dificultades tremendas en la respiración. Me imagino que en aquel Don Giovanni madrileño tendría algún problema, porque la que vi anoche era totalmente distinta. Voz bella, potencia más que notable, agudos seguros, agilidades muy buenas. Por favor, que es la primera mezzo a la que no oigo desafinar en la canción del velo. Y no necesita de los truquitos efectistas de otra gran mezzo a la que admiro mucho (pepinazo gritado a todo volumen) para hacer la mejor Éboli que he escuchado en años. Brava.

Perdonad el coñazo que os he soltado. Yo me mantengo en mis trece: quien quiera escandalizarse y sufrir, allá él (o ella). Quien quiera disfrutar, puede hacerlo, y mucho.
Don Carlos es un operónnnn operón. ¿Entrar a las 8 y salir a la una y cuarto? Wasssssss.
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martes, enero 23, 2007

Il bel sogno di Doretta

Comparativa:

1. Kabaivanska extática y vestida de mariposa dorada
(OJO: hay que esperar 50 segundos hasta que el vídeo se pone en marcha)



2. Arteta estática y vestida de "Arriba y abajo"



3. Caballé espléndida y vestida de... Caballé

miércoles, enero 10, 2007

No voy

Al Mathias Goerne no voy. El repertorio de lieder me amuerma muchísimo, es sábado por la tarde y tengo otros planes. Aplausos para quien se le ocurrió meterlo en abono.

Al Wozzeck tampoco voy. Ya vi la misma producción el año pasado en Barcelona y me parece de lo más flojito que ha hecho Bieito, es una ópera que no llega a llenarme y oye, que son unos cuantos euros de ahorro.

Ea.
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