sábado, noviembre 03, 2007

Cecilia Bartoli. Caminar sobre seguro.

Cecilia Bartoli. Recital.
Teatro Real de Madrid. 2 de noviembre de 2007.


Ayyyy, pero qué lista es mi niñaaaaa y qué bien hace los deberes.

La Bartoli camina sobre seguro. Y la clave de su éxito es una técnica perfecta. Porque, siendo crueles, tiene un timbre de voz nada espectacular e irregular en los distintos registros, y su potencia no es nada del otro jueves. ¿Entonces? Entonces es que canta MUY BIEN. Y punto.

El disco de la Malibrán suena mucho mejor en recital que en el disco. La aburridísima Sonámbula belliniana "a la bartoli", en directo cobra vida, y hasta el aria tirolesa no resulta insoportable.

El recital peor no podía empezar: en el aria "Son regina" de García se le quedaba el agudo en el cogote y la proyección fue bastante deficiente. Horror. Menos mal que a partir de la segunda pieza, la de Persiani, que la hizo exquisita y preciosa, la cosa mejoró y ya empecé a disfrutar. Y así hasta el final.

Tremenda en la Cenicienta, metiendo adornos y variaciones a tutiplén, y conmovedora en el Otello rossiniano (pese a un agudo feo feo).

De bises, una cabaletta, el rataplán (muy graciosa), otra vez la Cenerentola y ya cuando tres cuartas partes del teatro se habían ido y los músicos estaban echando el pitillito, una canción a capella con la que se fue del escenario.

Domina el medio, al público, y lo sabe.
Es una perfecta comunicadora.

A la salida estaba el camión/museo, pero hacía demasiado frío como para hacer cola.

Vestido rojo megaespectacular que debió improvisar, digo yo: cogió unas tijeras, recortó un trozo de telón del Real y se lo puso de falda. Muy Sissi vs. Dónde vas Alfonso XII.

Los Swarovskis del collar brillaban tanto que ni el sol.

Me gustó más el año pasado, pero también el repertorio era más de mi agrado.

Respecto a la operación marketing brutal que ha tenido me ha recordado un poco a todo el follón que se montó cuando cantó Angelita por aquí, pero básicamente Angela cantaba tres minutos y luego la orquesta estaba un cuarto de hora y Chichi, sin embargo, se lo ha currado. Ole por ella.


Otra visión más petarda (clic)

Mira

Blog Widget by LinkWithin