miércoles, noviembre 04, 2015

Alcina, ay Alcina

 
Alcina, de Händel, en el Real. ¡Ay!

Ópera puñetera donde las haya, porque es larga larga y, aunque ocurren cosas, pasan todas fuera de escena. Para que salga redonda se necesitan intérpretes de nivel o una concepción escénica interesante (mejor las dos cosas a la vez, claro), porque si no se puede hacer muuuy cuesta arriba.


¿Y qué ha pasado con esta Alcina?
Que, señores, no puede ser que nos empecemos a animar con el último número del primer acto, cuando ya llevamos más de una hora metidos en las comodísimas butacas de Paraíso del Teatro Real y hayamos estado sujetándonos la cabeza para no echar la primera roncadita.

¿Tuvo la culpa quizás la dirección musical de Christopher Moulds? Sí, la orquesta sonó muy bien, pero ese primer acto fue plano, plano, sin contrastes.


Sofia Soloviy (Alcina) no existió hasta el segundo acto. A ver, Alcina tiene que pasar del amor a la desolación pasando por la furia y la ensoñación. Esto hay que matizarlo mucho. Y la soprano lo hace, pero fue de menos a más, sólo en el momento en que empieza a encolerizarse aparece el personaje. Muy bien, una cantante muy completa, bien de timbre, de proyección y de agilidades. Me gustó bastante.


Yo pensaba que María José Moreno, desaparecidísima de los carteles madrileños durante muchos años y de la que sólo tenía referencias "en provincias" estaría en etapa de declive. Pues no. Qué va. Qué timbre tan bonito, qué voz tan fresca, limpia, ágil, amplia. Una auténtica delicia volverla a escuchar. Aparte, interpretativamente sobresaliente. La mejor.

El resto del reparto lo calificaría de "modesto", sin más. Al Ruggiero de Josè Maria Lo Monaco le faltaba brillo, la Bradamante de Noldus se quedaba sin volumen y los secundarios cumplieron el expediente.


¿Y qué ocurrió con la puesta en escena?
Pues parte de una idea feliz: La isla de Alcina es un teatro al que Ruggiero acude a escapar de su aburrida realidad. Y Bradamante lo rescata para llevarlo de nuevo a su vida aburguesada y familiar. 
Pero ¿cómo se desarrolla?
De una manera totalmente caótica: nada tiene que ver con nada, todo está lleno de supuestas alegorías que, o nos las explican, o no las entendemos, metiendo bailecitos que no vienen a cuento.
El director de escena parece que no sabe qué hacer con una ópera tan larga.
Después de verla, creo atisbar la concepción escénica global, que me parece bien, pero su ejecución es muy chapucera.

Y mira que al argumento, aunque no pase nada en escena, se le puede sacar jugo. Coño que hay una bruja, una hermana casquivana, un caballero hechizado, una novia coraje, un niño buscando a su padre convertido en bestia. Pues no, la magia brilla por su ausencia. 
Pues chico, si vas a hacer algo sin sentido, por lo menos que sea espectacular y nos entretienes un poco. Pero es que además los decorados eran cutres a más no poder.
Me gustaron: el final del segundo acto (el ocaso de Alcina) y la escena final del tercer acto (cuando vuelven a la ciudad en la que los sueños se hacen realidad, con el momento cómico de "romper la urna" [spoiler]Ruggiero desvirga a Bradamante[/spoiler]).


En fin, que no se queje nadie de que el público es poco entendido y se marcha en los descansos. La función fue para arriba a partir del segundo acto, pero el nivel no era precisamente de campanillas.

¿Valoración global? Aprobado, nada del otro jueves pero yo disfruté mucho la música.


Otra cosa: la ópera termina a las doce menos veinte que, con los aplausos mínimos, se te pone en salir del teatro a menos diez. Autobuses normales ya no hay, y el metro pasa cada quince minutos. Menos mal que me saqué los horarios de pasos de metros por la estación de Ópera y conseguí organizarme para pillar el de las 23:57. Pero vamos, que estaba llegando a casa a las mil y monas. 
No, para una ópera de más de tres horas se debería adelantar el horario, ¡cojostio!


Otra cosilla: ¿te acuerdas que comenté lo de la wifi del Real? Pues tirarme media hora en el Devereux para registrarme vía Facebook no me sirvió de nada: ayer tuve que hacerlo vía email. ¡Viva!

A ver si tengo ganas y un día comento la Alcina de Aix de este verano, que también tuvo su tela.



Georg Friedrich Händel
Alcina
Sofia Soloviy, Josè Maria Lo Monaco, María José Moreno, Angélique Noldus, Johannes Weisser, Anthony Gregory, Francesca Lombardi Mazzulli
Christopher Moulds, David Alden
Teatro Real, Madrid. Martes 3 de noviembre de 2015 


1 comentario:

  1. La hemos hecho muy modestamente hace un tiempo, con isla de plástico, situación playezca y contratenor de cachet barato. Hay un par de arias preciosas pero no logro comunicarme con Händel. A ver si escuchando la version con Fleming....

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