martes, diciembre 17, 2013

Vámonos a Gandía Shore (L'elisir d'amore)



Absolutamente irreverente y gamberra producción de L'elisir d'amore en el Real de Madrid. Queda muy feo empezar una crónica por la puesta en escena pero en esta ocasión es fundamental, porque la puesta de Damiano Michieletto... se las trae.

El pueblecito italiano donde Nemorino suspira por los amores de Adina se ha trasladado a un chiringuito de playa, con sus chonis, sus macarras y toda la parafernalia veraniega que te puedas echar a la cara: tobogán de agua/castillo hinchable, tumbonas, volei, colchonetas, fiestas de espuma, flotadores, cremas... todo lo que se te ocurra y más.

El resultado es un bochinche tremendo con el escenario constantemente lleno de gente, lo que puede llegar a agobiar. Pero bueno, yo conseguí llevarlo bastante bien y me divertí bastante, porque lo que ha logrado el director de escena es conseguir llevar la ópera a un sitio tan diferente pero sin quitarle la esencia a los personajes.


Nemorino es el simplón que recoge la basura de la playa. Belcore sigue siendo un fanfarrón, ahora disfrazado de marinerito en vez de de soldado. Adina es la marisabidilla del local, Giannetta la camarera del chiringo y Dulcamara es el embaucador de siempre, convertido también en el camello (perdón, dealer) oficial.

Sinceramente, es digna de ver. Sirve perfectamente al argumento, entretiene y divierte. Totalmente recomendable.

Existe un vídeo completo en Youtube de esta producción en Palermo el año pasado, pero sólo he encontrado algunos extractos. Quien quiera un vídeo de mayor calidad lo puede encontrar en Rutracker.


Actualizo: Gracias  a Fernando y a su blog "Ya nos queda un día menos", he aquí el vídeo:



Quien me conozca ya lo sabe: a mí el Donizetti cómico no me suele gustar, y L'elisir no entra para nada entre mis óperas favoritas, pero en la función de anteayer reconozco que me lo pasé como un enano y además disfruté mucho de la parte musical.

Señores, que la parte musical es lo importante.

Con este Elisir me ha pasado lo contrario que con el Barbero de hace un par de meses, partiendo de la misma base: todos los elementos musicales estuvieron dentro de una corrección que se puede calificar de más que decente pero que no llega a un nivel de decir "qué buenos", y sin embargo el conjunto funcionó muy bien. La suma de todos llegó a levantar mi apreciación final de la representación. Ya te digo, lo contrario que con el barbero, en el que todos estuvieron correctitos pero el conjunto era tiraba a mediocrín.


Porque vayamos por partes:

La orquesta se limitó a acompañar a los cantantes. Y punto, nada destacable ni para bien ni para mal. Y las intervenciones del coro también dentro de esa misma discreción.

Giannetta fue Ruth Rosique, suficiente para el papel y graciosa actuando. Tampoco es que sea una parte de mucho lucimiento.


Para Dulcamara teníamos a Erwin Schrott (que sí, que es uruguayo pese al nombre, el ex de la Netrebka, para los fans del Hola). Bueno, aquí hizo lo que muchos bajos cuando se acercan a este papel: pasarse de buffo. Que sí, que estuvo muy simpático y pegó unos bocinazos de volumen atronador, ok, pero lo que es la parte musical se la dejó un poquito olvidada en casa.


Y de Belcore estaba Fabio Maria Capitanucci, a quien ya lo vimos en aquellos soporíferos puritanos o en Las Bodas de hace 4 años. Parece ser que estaba convaleciente de un proceso gripal y no dio todo lo de sí que podría haber dado, porque me pareció que andaba un poquito escaso de volumen,c uando en las otras ocasiones no tenía problema con este tema. El Capitanucci lo hizo muy bien y consiguió mezclar la parte belcantista de su canto con la mamarrachez y comicidad de su personaje (porque hizo el ganso a base de bien).

Pareja protagonista.

La pobrecita Nino Machaidze tiene un gran defecto: es guapa. Y Sony ya le ha publicado un par de cd's, con lo cual ya sabemos cómo se ponen los operafanáticos: hay que despotricar de ella por ser sólo imagen y producto de consumo impuesto por las multinacionales. Así que ya me he aburrido de escuchar a supuestos entendidos que ha sido un bluff y una mediocridad.


Y no: Nino Machaidze ha estado muy bien como Adina. El timbre no es particularmente bello y un poco sosita sí que es (no estuvo todo lo intrigante que una Adina debe ser), pero vocalmente cumple con el papel, llega sin dificultad a un agudo limpio, puede con la coloratura y, especialmente en el segundo acto, matizó e hizo cosas muy muy bonitas. Vamos, que lo único que le reprocho es que quitara de la circulación al brutángano de Guido Loconsolo, su marido.

Y como Nemorino estaba Celso Albelo.


Ayyyyy, sensaciones enfrentadas. Por una parte fue quien ofreció lección de fraseo y belcanto (en algunos casos pasándose, como en la Furtiva lagrima, que hizo rebuscadísima a base de meterle matices y matices), pero por otra tenía mala noche o la voz no le corría. Se quedó en muy buenas intenciones pero resultado que no acaba de cuajar.

En fin, como ya digo, si uno lee todo lo anterior dirá: pues vaya ful. Pero no, insisto: todo junto, cocteleado, dio una función la mar de aceptable.

Algún día tendré que hablar de "la señora de al lado", qué mujer más maleducada (aparte de halitósica).

En fin, que yo me lo pasé muy bien.


Gaetano Donizetti
L'elisir d'amore
Albelo, Machaidze, Capitanucci, Schrott, Rosique.
Piollet, Michieletto
Teatro Real de Madrid, domingo 15 de diciembre de 2013


3 comentarios:

  1. Lo dicho, qué lujo de escenografía.
    No me gusta Erwin.
    Esta ópera me encanta, inclusive la puse en escena - uno de mis primeros trabajos de regisseur- pero con medios absolutamentes paupérrimos y al piano. Pero salió bastante bien, con todo.
    Me sorprende tanto colega famoso que no ofrece performances fuera de lo común en un teatro de primera línea. Será que uno está mal acostumbrado a las grabaciones. O habrá sido un mal día.
    Entre paréntesis: hay que ser mal bicho para repocharle a una profesional el ser bella...por favor, cuánta marica frustrada.

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  2. ¿Por que queda feo empezar la crónica con la puesta en escena? je je je. Yo lo hago muy a menudo. Como siempre coincido contigo, a mi me tocó el otro reparto y también disfruté un montonazo. Le han dado pero bien al montaje, y a mi me parece que es coherente, divertido, y no se pierde la esencia del Elixir, que con las cosas que hemos visto en el Real, ya me parece todo un logro, je je je. Un abrazo. Esperaba tu crónica con muchas ganas!!

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  3. Pues yo que tú no me perdía el segundo reparto. Primero porque mi amigo Ismael Jordi hace un estupendo Nemorino. Y segundo porque te partes viendo a Bordogna haciendo a Dulcamara en plan pluma-pluma-gay (en dosis muchos mayores que en la función de Palermo).

    El vídeo siciliano está entero en YouTube, lo he puesto aquí:

    http://flvargasmachuca.blogspot.com.es/2013/12/el-elixir-por-micheletto-en-palermo.html

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