lunes, diciembre 22, 2008

Primer damnificado: Simon Boccanegra

El primer damnificado de mi nuevo proyecto de vida en común con mi momio Mr. Tx es...

SIMON BOCCANEGRA.




La verdad es que tampoco tenía muy claro que fuera a ir, porque es una ópera que me aburre bastante, pero suponiendo que todo vaya como tiene que ir, este fin de semana no estaré yo mentalmente para escapadas a Barcelona.

Volvemos a lo de siempre: Señoras, señores, señoras: vendo una entrada para la ópera Simon Boccanegra de Giuseppe Verdi en el Gran Teatro Teatre del Liceo Liceu, Barcelona para el día 27 de diciembre, sábado.

Segundo, piso, Fila 3, butaca 54
Visibilidad MUY BUENA y butaca MUY CÓMODA (en serio).



Precio 70 Euros (más barata que en taquilla)

Interesados, email a pasaelmocho @ hotmail.com

Con Anthony Michaels-Moore, Giacomo Prestia, Krassimira Stoyanova (aquella fantástica Desdemona del Otello con José Cura) y Neil Shicoff. Dirige Paolo Carignani y la dirección escénica es de José Luis Gómez.

Como para perdérsela, vamos.

Venga, venga, apúrense, que me la quitan de las manos.


jueves, diciembre 18, 2008

¡ Agua !





Leoš Janáček
Katia Kabanova (Ká'ta Kabanová)
Teatro Real de Madrid, 17 de diciembre de 2008

Karita Mattila, Dalia Schaechter, Miroslav Dvorský, Natascha Petrinsky, Gordon Gietz, Oleg Bryjak, Guy de Mey, Itxaro Mentxaka, Marco Moncloa, María José Suárez. Jiří Bělohlávek. Robert Carsen.


Hoy va de recuerdos.

Mi primer encuentro con Katia fue hace muchos años, cuando estaba yo en París por motivos de trabajo asistiendo a una espantosa feria de maquina y una tarde me escapé hasta la Ópera Bastilla. Allí mismo un turista me ofreció a mitad de precio una butaca para Katia Kabanova porque no podía asistir. Y acepté. Y qué maravilla. La música me pareció preciosa, la producción sencilla pero con muchísimo juego. Y Nancy Gustafson y Eva Randová dieron un recitalazo vocal. Un pasote.

No compré el disco porque me pareció carísimo, y pensé que ya lo encontraría en Madrid. ¡Ja! A pesar de ser de Decca, en España no estaba a la venta y pasaron años hasta que pude conseguir una versión (Yo me movía en tiendas habituales, nada de diverdis).

Cuando lo tuve lo estuve escuchando muchos días en el trabajo. El segundo acto, especialmente el final, me dejó flipando en colores.


Yo no sé si era muy joven y lo idealicé un poco, el caso es que mi segundo encuentro con Katia me desilusionó un poco. Fue el montaje del Liceo con la fuente y el cisne, y una Angela Denoke que cantó bien pero que no llegó a transmitirme mucho. Lo mismo era yo el que tenía una mala velada, todo es posible. Pero se me apagó un poco la llama Kabanova.

Hasta anteayer en el Teatro Real de Madrid, en la que se volvió a encender. Me hacía gracia un amigo al que me encontré en el descanso y que me decía que no le gustaba Janacek pero era la ópera que menos le incomodaba de él. Yo volví a quedarme prendado de los finales de acto, de esa música que parece tranquila y serena pero expresa todo un batiburrillo de emociones. Y de la mística de Katia, gracias a Karita Mattila.


La primera vez que escuché en directo a Karita Mattila fue en un Eugenio Onegin en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, con un jovencísimo Carlos Álvarez dándole la réplica. Fue mágica, estuvo estupenda. No tenía un agudo trompetero de los que hacen retumbar el teatro, pero cantó de maravilla. Fui a verla dos veces. En la primera, aunque el teatro se cayera a aplausos con el dúo final, nadie aplaudió tras la escena de la carta. En la segunda, fui yo quien inició los aplausos, qué sequedad de público, cojostio.

Han pasado un porrón y medio de años desde aquella Tatiana. Y la Mattila ha pasado de ser una soprano a la que todas las críticas ponían a caer de un burro por fría e inexpresiva, a ser una de las grandes actuales, -con crisis vocal incluida, me indica otro amigo-. Pero de las que se lo han currado, no de las que salen de golpe de la noche a la mañana, se nota que se ha curtido. La voz corre de arriba a abajo con contundencia, expresiva, timbrada. ¿Que tiene un timbre de esos eslavos como falto de claridad? Sí, pero para esta ópera viene la mar de bien. Convenció y conmocionó.


A su lado todos palidecen. A Dalia Schaechter, que sustituía a Julia Juon como la Kabanicha, le costó un poco calentar la voz. Era su primera función. El resto se movió en la corrección, nada del otro jueves, sobresaliendo la labor de la orquesta, matizadísima y exquisita en los momentos más líricos.


El montaje es una preciosidad. Y además es de los pocos que se ven mejor desde arriba que desde el patio de butacas. Todo el suelo del escenario recubierto de agua con unas tablas de madera que van formando los distintos decorados según las mueven unas empapadas figurantes. Muy plástico. Muy gráfico. Perfectamente evocador de la soledad y angustia que atenazan a Katia.Impactante, desolador, en la escena final. Agua, agua y luces. Una maravilla.

El año que viene creo que toca Jenůfa y a ver si ya nos empiezan a programar otros compositores del siglo XX, que Janáček ya va más que servido.

jueves, diciembre 04, 2008

Joyce DiDonato en Madrid



Recital de Joyce DiDonato en Madrid
Teatro Real, 3 de diciembre de 2008.

PARTE I
Georg Friedrich Händel:

  • Teseo:
    1. “Dolce riposo"
    2. "Ira, sdegni, e furore... O stringerò nel sen"
    3. "Morirò, ma vendicata"
  • Imeneo:
    1. Obertura
    2. "Sorge nell'alma mia"
  • Il pastor fido: Chacona
  • Serse: “Crude furie”

PARTE II

  • Ariodante: “Scherza infida”
  • Rodrigo: Pasacalle en Si mayor para violín, 2 oboes y fagotes
  • Hércules:
    1. Obertura
    2. “Cease, Ruler of the Day, to Rise”
    3. "Where Shall I Fly"
Bises:
  • Serse: “Ombra mai fu”
  • Ariodante: "Doppo notte"

LES TALENS LYRIQUES. Christophe Rousset.


La verdad, da gusto cuando una voz de enjundia te presenta un programa de Händel, acostumbrados como estamos a mezzos soporíferas que te sueltan un runrún de coloratura a media voz que acaban durmiendo al personal.

Joyce DiDonato tiene ese tipo de voz que llena un teatro como el Real y tiene mérito porque el miércoles el recinto era totalmente inhóspito.

El principio del recital no es que fuera frío, es que fue gélido.
Lo primero, la buena mujer se debió deprimir de lo lindo nada más ver los palcos de los dos primeros pisos vacíos. Y la parte central del tercero, encima del palco real, también. Como para animarse.


Además, el inicio del concierto, con un aria que acaba de golpe y no te enteras, descolocó al público. Aparte de que es totalmente normal y habitual que los cantantes en el inicio de los recitales tarden un poco en calentar la voz, la recepción de las tres primeras arias fue muy tibia.

Al final de la primera parte, la Joyce dijo algo así como "que mis amigas las furias bajen a mí" y luego se marcó un aria de bravura. Bien, tanto artista como público ya se habían calentado.

Siguiendo estrictamente las indicaciones de la mezzo, parte del personal bajó a las butacas libres de los pisos bajos. Una amable acomodadora nos dijo que sin problema y los del tercer piso nos corrimos a las butacas centrales. Pero luego vino la jefa, antipática como ella sola, y ante el requerimiento de volver a nuestros sitios, alguien le dijo que la misma cantante nos había indicado que podíamos movernos. Puso cara de ajo porro y se largó.

Por cierto, que las butacas centrales de la segunda fila del tercer piso (arf arf) no se pudieron usar porque... ESTÁN CANDADAS. Tela.


La segunda parte del recital empezó estupendamente. Mei de GTL Torn T, grandísima fan y especialista en doña Joyce, dice que no estuvo al 100% y que ha tenido noches mejores. Vale. Yo me conformo de sobras con esa gran escena de Ariodante, que marcó el punto de subida del concierto y acabó brillantemente con las dos arias de Hécules.

No tenía pinta de haber muchos bises, así que hice mi "llamada perdida de quedan 15 minutos para que termine, te espero en San Quintín".

Y en efecto, no. Pero el primero, el Ombra mai fu, fue ESPECTACULAR. Y mira que la cancioncita está requetemegatrillada y se presta a ser el bis de regalo insulso. Pues no. Le dio intensidad, expresividad, profundidad, todos los "dad" que quieras ponerle. Fantástica.

Para terminar, más Ariodante. Muy bien. Y ya el público, por fin, entregado.
Los palcos impares, los de los patrocinadores e invitados, vacíííííos.



Les Talens Lyriques bajo la batuta de Rousset, IMPECABLES.

Pues mira, sí, da gusto escuchar un concierto händeliano donde no te cantan las de siempre, y aunque se hubiera disfrutado más en un teatro más pequeño con mayor cercanía al público, estuvo la mar de bien.

Además, desde que me he enterado de que la diDonato se casó con el corpiño que lució el miércoles (un poco de "chica alegre del Far West") en Las Vegas y fue en góndola (imagino que en el Venetian, que es el colmo de lo kitsch), ya soy FAN ASSOLUTO.

La foto se la robo con todo el descaro del mundo a Mei:


Y no me digas que no se parece a:

Compenetrados y cronometrados, al salir del teatro acababa de llegar mi tx a San Quintín. SI ES QUE ES UN AMORRRRRRRRRRRRRRR.

Blog de Joyce.
Comentarios de Mei.
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