martes, diciembre 05, 2006

La Traviata. Argumento

Empieza este camino operístico con una de las más famosas óperas de repertorio (ópera-maría): La Traviata, de Giuseppe Verdi.Argumento:
Acto Primero.




Nos encontramos en París a mediados del siglo XIX, en casa de Violetta Valéry, una cortesana de sociedad. O sea, pilingui de alto standing que vive mantenida por un señor, un fefé cualquiera, pongamos. Al empezar la ópera estamos en un guatequillo que ha montado Violetta en su casa y al que acuden sus amigos y por supuesto su "protector", el barón Douphol.

Un amigo de Violetta le presenta al joven Alfredo Germont, un niño de papá, quien un día la vio pasear por las calles y quedó prendado de su belleza y enamorado de la manera en la que se enamoran los personajes de ópera, al instante. Nos cuentan que Violetta había estado malita durante unos días y que Alfredo había preguntado todos los días por su estado de salud. Eso al barón no le hace ni pizca de gracia, como os podéis imaginar.



En medio de la fiesta se organiza un brindis y, como el barón se niega a hacerlo, es Alfredo el encargado de recitar unos versos. Violetta, algo ligerilla de cascos, se une al brindis, para berrinche del barón. Después de beber, Violetta invita a sus amigos a que se marquen unos bailes en el salón contiguo, pero justo en ese momento le da un vahído y casi se queda en el sitio. Los amigos se mosquean, pero ella los tranquiliza diciendo que no es nada, que sólo está algo débil, pero... cielos, de golpe se vuelve a encontrar mal. Les pide que vayan ellos a bailar mientras ella reposa un poco.

Reposo aprovechado por Alfredo, el niño de papá, para quedarse a solas con ella y declararle su apasionado amor. Ella, muy digna y amable, le dice que sólo le puede ofrecer su amistad (a ver, el barón es el que paga, al fin y al cabo). Pero a Violetta le ha quedado el gustirrinín de una petición tan apasionada, así que le ofrece a Alfredo una flor para que el joven se la devuelva cuando se marchite, es decir, al día siguiente. Será lista.

Finaliza la fiesta y se van todos al after, quedándose Violetta sola recogiendo los vasos y fregando las vomitonas. Y entonces se pone a pensar. Puede que sea la primera vez que alguien le declare un amor tan puro y que ésta pueda ser la salida a su vida alocada de mucha juerga pero también de mucha soledad. ¿Será él el elegido? Qué tontería, no, la vida hay que vivirla plenamente, despendolarse y divertirse, nada de cursis amores románticos. Ella tiene que seguir siendo la alegría de todo París. Pero la voz de Alfredo que se oye en la lejanía sigue haciéndole dudar.


Fin del primer acto.

¿Qué pasará después?
¿Qué es eso de los enamoramientos repentinos?
¿Y el barón se va a quedar de brazos cruzados?


Acto II - Escena I.

Han pasado unos meses...

Violetta y Alfredo viven juntos en un bonito chalet adosado a las afueras de París. Alfredo, holgazán que es, no hace absolutamente nada y se regocija de lo feliz que es. Violetta ha abandonado su vida de pilingui, ha dejado al barón y ahora vive feliz, e incluso ya no le dan esos vahídos. Todo es así como muy happy y superguay.


Pero Alfredo se da cuenta por Annina, la criada, de que quien está pagando la casa, los lujos y la cuenta del Carrefour es Violetta, que está vendiendo todo lo que tiene. En un acto de vergüenza propia, que ya le vale, corre a París a impedir que se sigan vendiendo más cosas de su chica.

Mientras, Violetta, haciendo cuentas como una loca porque tiene que administrar la economía, recibe una carta, una invitación a una fiesta que da su amiga Flora. Ella pasa, ya no va a esas fiestas.

A todo esto se presenta en la casa el padre de Alfredo, el señor Germont, que viene a llamar puta a la chica y a decirle que con eso de que esté viviendo con su hijo está manchando la reputación de la familia y además sacándoles los cuartos.

Violetta se cabrea, ¡¡¡encima que es ella la que paga!!! El señor Germont se queda así como un poco pasmado cuando ve que encima de puta, es tonta porque es su hijo el que la está chuleando de mala manera.

Y entonces comienza su chantaje emocional. Le cuenta a la pobre que tiene una hija a punto de casarse, pero que la familia del novio está escandalizada de la relación Alfredo-Violetta y el matrimonio peligra.

Violetta le dice que si es conveniente que durante una temporada ella se esconda y retire. Germont le dice que vale, pero que de una temporada ni hablar, tiene que ser para siempre. Tiene que cortar con su hijo por la felicidad de muchas otras personas.


Dudas de Violetta, más chantaje emocional por parte del suegro y al final ella accede a separarse de Alfredo. Si Violetta le dice a Alfredo que ya no lo quiere él no la creería, así que lo que hace es aceptar la invitación a la fiesta de Flora, a la que irá... del brazo del barón (¿recordáis el primer acto?). El Germont viejo le agradece su gesto y hace mutis por el foro.

En esto llega el Germont joven, Alfredo, que se encuentra a su amada toda agitada y nerviosa. Ella intenta calmarle diciéndole que no le pasa nada, y tras una estremecedora declaración de amor, sale corriendo. Alfredo no entiende nada.



Entra entonces su padre y el de MRW con una carta para él, en la que Violetta le dice que le deja. Alfredo está desesperado, ¿pero qué pasa, pero qué invento es esto? El papá Germont lo intenta consolar diciéndole que se vaya una temporadita a la playa a que le dé el fresco y se olvide de esa fulana, pero Alfredo sigue sin entender nada. por supuesto, omite todo detalle de la conversación con ella.




Hasta que ve la invitación a la fiesta de Flora. ¿Cómo? Pero será zorra, si seguro que va a ir a la fiesta. ¡ Pues allí vamos a arreglar las cosas !
Alfredo sale corriendo hacia París, seguido por su padre.


Fin del primer cuadro del acto II.


¿Qué pasará?
¿Se encontrarán Violetta y Alfredo en la fiesta?
¿Arreglará papá Germont las cosas?
¿Qué pasa con el barón, ahora sí, ahora no, ahora sí?
Y a todo esto... ¿quién coño es Flora?


Acto II - Escena II.

Unas horas más tarde...

Party en casa de Flora, colega de Violetta. Similar a la que vimos en el primer acto pero con más vicio. Flora se queda ojiplática perdida cuando llegan los del tomate y le comentan que Violetta se ha separado de Alfredo y va a ir a la fiesta acompañada del Barón. Cotilleo general.

Como en el siglo XIX España para el resto de Europa era algo muy exótico, la fiesta de Flora se anima con gitanillas y toreros que vienen de Madrid cantando las hazañas del famoso Piquillo. Bochornoso, vamos, pero es como si ahora en una fiesta pusiéramos a los hindúes del Pita Pita o del Chunari Chunari, quedaríamos de lo más cool.

Violetta y Alfredo llegan a la fiesta por separado. Ella, triste pero digna, está acompañada por el barón. Él, bastante rabioso, empieza a hablar de los desengaños que uno se lleva en la vida y, ya que afortunado en el juego desgraciado en amores, se pone a jugar a las cartas. Va ganando a todos y el único que le mantiene la apuesta al final es el barón, a quien también despluma.

Flora, viendo que las cosas pueden salirse de quicio en cualquier momento, les hace pasar a todos a cenar, momento que aprovecha Violetta para quedarse unos minutos a solas con Alfredo, porque teme que el barón se canse de tanta indirecta y tanta tontería y acabe metiéndole un poco de plomo entre las cejas.

Alfredo llega hecho un basilisco y le pide explicaciones a Violetta. Ella, tonta como pocas, no le cuenta la verdad porque se lo había prometido al padre del chico. Alfredo sigue poniéndose cada vez más fiera y ella acaba por mentir y admitir que prefiere al barón, con tal de que Alfredo se largue de la fiesta.

Craso error, porque Alfredo, totalmente fuera de sus casillas, se pone a llamar a gritos a todo el mundo. Cuando todos llegan corriendo (que lo estaban deseando) les pregunta si conocen a esa mujer -Violetta- y si están al corriente de que ella ha estado pagando todos los gastos de su vida en común. Nadie sabe qué decir, claro. En ese momento coge todo lo que ha ganado a las cartas y se lo arroja a Violetta a la cara. Así todos son testigos de que le ha devuelto todo lo que ella pagó. (Y de paso le llama puta de la manera más descarada).

Sofocón de Violetta, cabreo de los presentes y entrada de Germont padre en ese momento, que se debía de haber armado un lío tremendo con el taxi y fue incapaz de llegar a tiempo. Le echa la bronca a su hijo diciéndole que esas no son maneras.

Así que final de cuadro con Alfredo arrepentido, Violetta hecha polvo, el padre de Alfredo todo digno, Flora mosqueada porque le han jodido la fiesta y le han quitado protagonismo y los invitados alucinando y cotilleando. El barón, que ya iba siendo hora de que hiciera algo en esta ópera, reta a Alfredo a un duelo.





¿ Qué pasará en el duelo ?
¿ Qué pasará con Violetta ?
¿ Romperán Flora y ella las amistades ?
¿ Por qué tanto empeño de Germont en casar a su hija ? ¿ Tan difícil era ? ¿ Era un callo o qué ?

Todas las respuestas y más en ... EL ÚLTIMO ACTO.
Tranquilos, ya queda muy poco, la cosa irá lenta, pero dentro de nada acabamos (la ópera entera son unas dos horitas, tampoco es tanto, El Señor de los Anillos era peor).


La Traviata. Acto III (y último, ya os dejo en paz)

Seis meses más tarde... Uf, las cosas no le van nada bien a Violetta.




Después del sofocón de la fiesta de Flora, Alfredo y el barón se batieron en duelo y ella se ha quedado más sola que la una, sin novio, sin protector, sin ejercer, sin un duro y encima olvidada por la sociedad. Para colmo de males, la enfermedad que padecía, que no es otra que la tuberculosis, la está consumiendo. El doctor le comenta a Annina, la fiel criada (no me preguntéis por qué, pero sin tener dinero, sigue teniendo criada), que Violetta en ese plan no va a durar mucho, más bien nada. Annina, claro está, se agarra un berrinche.

Violetta, a solas, lee y relee mil veces una carta que le envió el señor Germont, padre de Alfredo. En esa carta le cuenta que en el duelo el barón resultó herido y Alfredo se vio obligado a huir, pero que el padre, avergonzado, le había contado toda la verdad a su hijo y dentro de nada él volverá a reunirse con Violetta. Pero Violetta no se cree nada, lleva esperando semanas la visita de Alfredo, y encima ella misma se ve hecha una penita, y echa cuentas de su vida pasada, que ya no volverá.


En el colmo del sarcasmo, en París es carnaval y la gente se divierte. Annina vuelve corriendo. Preocupada por la salud de su señora, le pregunta si se encuentra con fuerzas para recibir una sorpresa inesperada. Violetta no contesta, sabe que por fin su amado Alfredo ha llegado.

Ambos amantes se funden en un abrazo y Alfredo le promete que nunca más la volverá a dejar. Violetta sin embargo tiene el presentimiento de que es demasiado tarde y las fuerzas le fallan. Alfredo le dice que se irán de París a algún sitio donde se restablezca su salud. Ella sigue erre que erre con que se va a morir y le da a Alfredo un medallón con su retrato. Le pide que cuando se case con alguna inocente muchachita libre de escándalos, le recuerde que una vez hubo una desventurada mujer que murió por su amor.

A todo esto llega, acompañado del médico y como siempre tarde, el señor Germont padre, para pedirle perdón a Violetta por lo que le hizo. A buenas horas, mangas verdes. A ver, ya tiene a la niña casada, ya no hay problema. Alfredo repite a Violetta que ya vivirán siempre felices juntos, y ella, emocionada, dice que ya no siente los espasmos del dolor de su enfermedad. Las fuerzas le vuelven y renacen en ella la felicidad y las ganas de vivir. Oh, alegría... Y va la tía y se muere ahí mismo.

9 comentarios:

  1. Anónimo7/9/07 0:26

    ¿Cómo puede ser que nadie alabe este pedazo de resumen del argumento? Me encanta, está muy bien escrito, es gracioso y da toda la información que necesita alguien que sólo curioseaba, como yo, para conocer el argumento de las óperas famosas. OLÉ, enhorabuena por tu trabajo.

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  2. Anónimo8/3/08 16:55

    Hermano, genial su resumen, soy director de orquesta,soy colombiano pero vivo y estudio en Viena. Pronto voy a dirigir esta opera y buscando informacion encontre esta perla de resumen, realmente genial, no me habia divertido tanto hace rato. Tienes algun otro resumen?. Me gustaria que me lo enviaras a mi correo electronico, si es posible. leonardomarulanda@gmail.com
    De nuevo felicitaciones y hasta pronto

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  3. JAJAJAJAJAJA...

    Estaba leyendo el resumen en el trabajo, no he podido aguantar, y he soltado una carcajada.

    Genial el resumen.

    Tamerlano un coñazo, a ver si se aniaman a representar La Traviata en el Real.

    Un saludo

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  4. Oye, qué buena onda que hagas un resumen tan entretenido.

    Pon más.
    Saludos desde Berlín.

    Las dos Marthas

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  5. Fenomenal en la forma que escribistes este argumento,me he divertido bastante,muy bueno por favor sigue haciendolo,ya tienes un fans mas...

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  6. Excelente resumen! Justo lo que necesitaba para tener un panorama general previo a sumergirme en el libretto en italiano.
    Felicitaciones por el blog, ya te sigo.

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  7. Me ha parecido genial el resumen. Esta noche me estreno como espectadora en la ópera precisamente con esta obra. Y aunque me he leído el libreto, te puedo asegurar que lo he visto mucho más claro gracias a tu resumen. Así que muchas gracias.

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  8. Buscando con mi hija un resumen....Chapó! Lo ha entendido a la primera!... (Buff, Y yo erre que erre con la Dama de las camelias)...Gracias! ;)

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  9. Excelente tu resúmen de esta magnífica ópera, demasiado entendible y digerible. Me parece como mencionan alguno hasta cierto punto cómico, explica muy bien la trama. Saludos desde México

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