jueves, marzo 29, 2012

I due Figaro, de Mercadante: Aburridita, pero agradable

Gran expectación por ver el debut de Riccardo Muti en el Teatro Real de Madrid.

Pues ya nos podía haber elegido otra ópera, porque ya le vale, sí, es loable que se dedique a la recuperación de óperas olvidadas (tipo lo que hacía la Caballé cuando le dio por las rarezas) pero es que si Los Dos Fígaros de Mercadante estaba olvidada... era por algo.

Porque vamos, es así como un rossini flojucho, sin chispa, y con un argumento que no avanza nada. La historia es la de los protagonistas del Barbero de Sevilla y Las Bodas de Fígaro unos veinte años después. Hay enredos, líos y al final todo se resuelve felizmente.

I due Figaro se compuso en 1826 para el teatro Príncipe de Madrid pero su estreno fue cancelado por orden gubernativa. Unas fuentes lo achacan a que era demasiado subversiva para la censura de la época de Fernando VII y otras a que hubo una pelea entre las prime donne, y siendo una de ellas la amante de un alto cargo, forzó a que se suspendiera el estreno. El caso es que se estrenó finalmente en 1835, pasó sin pena ni gloria y de ahí al olvido.



La obra comienza con una obertura con aires españoles y luego un número coral que crea grandes expectativas en el terreno musical, pero luego se diluye en una sucesión de arias y dúos todos con la misma estructura. Al final del larguísimo primer acto se tiene una sensación de que la música es agradable, sí, pero aburrida.

El único punto de inspiración que le veo a Mercadante es en los números concertantes, que hacían subir el nivel de la representación y que fueron lo más interesante.

Muti creó dinámicas y atmósferas, mimó a los cantantes y, bajo una aparente ligereza, llevó las riendas de la función. Creo que sólo él pudo hacer atractivo el interminable dúo del acto II entre Susanna y el Conde, por ejemplo. Nos toca el típico director tirorirorí rossiniano de "yo pongo el metrónomo y aquí no se mueve ni dios" y nos morimos todos de sopor. Gran labor la suya, y la de la orquesta Luigi Cherubini, perfectamente en su lugar.

Quizás con alguna floritura añadida las arias lucieran un poco más (como se hace con el Barbiere rossiniano, por ejemplo) pero de todos es conocido lo escrupuloso que es Muti con la fidelidad a la partitura original, como me recuerda Herman en los comentarios.

Cantantes jóvenes y con nivel más que aceptable.

La mejor, con diferencia, y la que levanta la función es Eleonora Buratto en el rol de Susanna. Agradabilísima voz de lírica, con agilidades y subiendo al agudo. Además, con presencia escénica y llevando muy bien la picardía del papel. Estupenda.


Me gustó mucho el timbre de mezzo de Asude Karayavuz (toma nombrecito), la Condesa, pero su papel casi se limita a un aria en el primer acto, en el segundo prácticamente desaparece.

El conde es Antonio Poli, que tiene una voz de tenor ligero de esas que parece que se va a ahogar cuando sube pero al final resuelve.

Interesante también Rosa Feola como Inez, la hija de los condes. Creo que los cuatro, con un poco más de rodaje y puliendo técnica pueden dar muy buenos frutos en el futuro.

Correctos, pero algo perdidos en sus papeles, estuvieron los dos Fígaros: Annalissa Stroppa tuvo que luchar con Cherubino e hizo cosas bonitas, pero en los graves se hundió un poco. Y Mario Cassi, el Figaro protagonista... sí, tiene el timbre, pero le faltó volumen y colocación.


La escena es la típica Sagi, cuidadísima en cuanto a lo estético: un patio elegante, un suelo detalladísimo, una pared alicatada preciosa, flores y más flores y unos figurines impecables. El inicio de la ópera hace presagiar que se va a despiporrar, con sobredosis de elementos de atrezzo (esos banderines de fiesta de pueblo, por faaavooor) pero luego se contiene. De hecho, no están sus habituales figurantes haciendo monerías al fondo de la escena mientras los cantantes están con un aria. Es la habitual puesta en escena para que mi vecina de abono suelte un "qué bonito". Muy agradecida para la vista. En cuanto al movimiento de cantantes, sosito, pero con detalles.

¿Volvieron a soltar aroma de azahar en el teatro como cuando las Bodas o es que mi vecina de al lado se pasó con la Eau Jeanne?


En fin, el caso es que se sale del teatro con la sensación de haber asistido a una función amable, con una música agradable y unos intérpretes más que aceptables, pero no para tirar cohetes.

Aplausos de cortesía para todos. Bravos para Muti y Buratto (merecidísimos) y pimpampum todos fuera del teatro en un pispás que hay que coger el metro no vaya a ser que a medianoche empiece la huelga y nos quedemos por ahí tirados.

Muti, tan elegante, tan moreno Tierras de Egipto y pelo Farmatint él, dedicó unas palabras a Teresa Berganza, presente en la sala, antes de empezar. 

Y el año que viene vuelve con... ¡otro Mercadante!

Saverio Mercadante. I due Figaro.
Teatro Real de Madrid, miércoles 28 de marzo de 2012.
Eleonora Buratto, Asude Karayavuz, Mario Cassi, Antonio Poli, Annalisa Stroppa, Rosa Feola, Anicio Zorzi Giustiniani, Omar Montanari
Riccardo Muti, Emilio Sagi 

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